Deleita tus sentidos con Vino Tinto La Redonda, la expresión auténtica del terruño queretano en una botella llena de tradición.
¿Qué sucede cuando el clima semidesértico de Querétaro se fusiona con la maestría de una tradición vitivinícola de más de 40 años? El resultado es el Vino Tinto La Redonda, una etiqueta que ha sabido capturar la esencia de una tierra privilegiada para ofrecer experiencias sensoriales que desafían al paladar más exigente.
La historia de este vino tinto comenzó en 1975, cuando Don Vittorio Giaginto Bortoluz Perencin, un enólogo con formación italiana, decidió plantar sus primeras vides en el Valle de San Juan del Río. Gracias a su ubicación a 1,950 metros sobre el nivel del mar, esta región posee una similitud climática con el cinturón mediterráneo, permitiendo que las uvas desarrollen una concentración de azúcares y acidez ideal para la creación de caldos con carácter.
El Vino Tinto La Redonda no se limita a una sola interpretación. A través de sus diferentes líneas, explora la versatilidad de uvas tintas que se han adaptado magistralmente al suelo rocoso y arcilloso de la zona:
Al servir una copa de Vino Tinto La Redonda, lo primero que destaca es su color rojo rubí intenso, a menudo con matices violetas que delatan su juventud y frescura. En nariz, la experiencia es un desfile de frutos rojos como la ciruela, el higo maduro y la cereza, acompañados en ocasiones por sutiles toques de canela y membrillo.
En boca, estos vinos se caracterizan por ser fáciles de beber, con un cuerpo medio y taninos suaves que los hacen sumamente amigables. El balance entre el alcohol y el azúcar residual es una de las firmas distintivas de la bodega, especialmente en sus versiones jóvenes y frutales.
La versatilidad de estos tintos permite que se adapten a una amplia variedad de situaciones gastronómicas. Dependiendo de la etiqueta seleccionada, aquí te presentamos algunas recomendaciones ideales:
El Vino Tinto La Redonda representa no solo un producto de calidad, sino el esfuerzo de una familia por posicionar al vino mexicano en el mapa global. Cada botella es un tributo a la paciencia, al clima caprichoso de Querétaro y a la pasión por el arte de la vinificación.
Para disfrutar plenamente de las notas frutales y la frescura del Vino Tinto La Redonda joven, se recomienda servirlo entre los 14°C y 16°C.
En el caso de las líneas más dulces o ligeras como el Ruby, incluso puedes bajar la temperatura a los 12°C para resaltar su equilibrio y suavidad, convirtiéndolo en una bebida sumamente refrescante para el paladar.
Los viñedos se sitúan en un terreno semiárido con suelos arenosos, arcillosos y calcáreos.
Esta composición obliga a la vid a esforzarse para encontrar nutrientes, lo que resulta en uvas con una concentración aromática superior. Además, la altitud de 1,950 metros sobre el nivel del mar genera una amplitud térmica que favorece la maduración óptima de las variedades tintas, otorgando elegancia y carácter único.