Descubre el legado de Tequila Centenario, el guardián de la tradición mexicana que perfecciona el arte de la Selección Suave.
¿Qué sucede cuando la ciencia del siglo XIX se encuentra con el alma del agave azul en los Altos de Jalisco? El resultado no es solo un destilado, sino una leyenda líquida que ha custodiado la esencia de México desde 1857. Tequila Centenario nació de la visión de Don Lázaro Gallardo, el primer Maestro Tequilero de la historia, quien buscaba algo más que una bebida fuerte: buscaba la perfección en la suavidad.
La verdadera distinción de esta casa radica en su método patentado denominado Selección Suave. Este proceso artesanal consiste en armonizar tequilas jóvenes con reservas de barricas añejas, logrando un perfil sensorial equilibrado que elimina las aristas agresivas del alcohol sin sacrificar el carácter robusto del agave. A diferencia de otros procesos industriales, aquí se busca la complejidad mediante la mezcla experta.
Cada etiqueta de la familia cuenta una etapa distinta de maduración y maestría:
La icónica botella, diseñada por Luciano Gallardo en 1920, es una pieza de arte en sí misma. Inspirada en la arquitectura Art Déco y adornada con el Ángel de la Independencia, simboliza la resiliencia y el orgullo de una nación. Al observar su relieve, se entiende que no solo se sostiene un destilado, sino una parte de la historia de México.
Desde la jima manual del agave Tequilana Weber hasta la doble destilación en alambiques de cobre, cada paso se realiza bajo la estricta supervisión de expertos. El uso de hornos de mampostería asegura que la cocción de las piñas mantenga los azúcares naturales que dan ese sabor dulce y terroso tan característico.
Explorar este universo es adentrarse en un viaje sensorial donde el tiempo y la paciencia son los ingredientes principales. Cada sorbo es un tributo a la Hacienda Los Camichines y a la herencia de una familia que decidió que la suavidad era la forma más alta de expresión del tequila.
La Selección Suave es un método artesanal creado por Don Lázaro Gallardo. Consiste en la mezcla experta de tequilas jóvenes con reservas de barricas especialmente seleccionadas.
Este proceso permite obtener un perfil de sabor más terso y equilibrado, eliminando la agresividad del alcohol y resaltando las notas aromáticas del agave cocido y la madera, garantizando una calidad superior en cada botella.
Su transparencia se debe a un proceso de filtración innovador que utiliza plata mexicana. Este método elimina el color ámbar adquirido durante el reposo en barricas de roble, pero conserva la complejidad de sus notas de cata.
El resultado es un destilado con la pureza visual de un tequila plata y la profundidad sensorial de un añejo, destacando matices de vainilla y manzana verde.