Mezcal Amores es más que un destilado; es un tributo al sol, la tierra y la tradición oaxaqueña que transforma cada sorbo en vida.
¿Qué sucede cuando el respeto por la naturaleza se encuentra con la paciencia del tiempo en una botella? Mezcal Amores, ahora evolucionado bajo el nombre de Mezcal Amarás, no solo ofrece un destilado de calidad excepcional, sino que encierra una filosofía de vida donde el ciclo del agave es el protagonista absoluto. Desde las montañas de Oaxaca hasta las tierras de Guerrero, este proyecto nació con la ambición de demostrar que es posible crear un mezcal 100% natural, solidario y consciente.
La esencia de esta marca reside en su modelo de producción integral. A diferencia de las grandes producciones industriales, aquí se prioriza el crecimiento horizontal y la sustentabilidad real. Este compromiso se traduce en acciones tangibles que aseguran el futuro de la categoría mezcalera.
La riqueza de Mezcal Amores se manifiesta en su diversidad de etiquetas, cada una reflejando el terroir específico donde maduró la planta. La selección cuidadosa de agaves, tanto cultivados como silvestres, permite explorar una paleta sensorial inigualable:
El respeto a la tradición es innegociable. El proceso comienza con la jima de agaves que han madurado entre 8 y hasta 25 años. Posteriormente, se cuecen en hornos de piedra cónica utilizando madera de origen local sostenible. La fermentación se realiza de forma natural en tinas de madera de ayacahuite, sin aditivos químicos ni levaduras industriales, permitiendo que el entorno dicte el ritmo del sabor. Finalmente, la doble destilación en alambiques de cobre garantiza un cuerpo sedoso y un final persistente.
Cada botella de Mezcal Amores es un recordatorio de que la excelencia se construye con amor por la tierra y gratitud hacia quienes la trabajan. Al elegir este destilado, el consumidor no solo adquiere un producto premium, sino que se vuelve parte de un ecosistema que protege la biodiversidad y el patrimonio cultural de México para las generaciones venideras.
Su principal distinción radica en su filosofía sustentable y socialmente responsable.
Mientras muchos solo producen, esta marca reinvierte hasta el 20% de sus utilidades en las comunidades y siembra 10 agaves por cada uno que cosecha.
Además, es el primer mezcal con certificación de carbono neutral, asegurando que su proceso artesanal no comprometa el medio ambiente.
El Mezcal Amarás Espadín ofrece un perfil suave y balanceado.
En nariz, predominan los aromas cítricos y toques de bergamota.
Al paladar, se percibe una entrada dulce con notas de agave cocido, seguida por un final persistente de humo sutil y pimienta, lo que lo convierte en un destilado versátil tanto para degustar derecho como para coctelería de autor.