Mezcal 33 es la síntesis perfecta entre herencia oaxaqueña y maestría contemporánea. Un elixir diseñado para paladares exigentes.
¿Qué sucede cuando la numerología y la tradición milenaria se encuentran en una misma botella? Mezcal 33 no es solo una marca; es una filosofía que busca el equilibrio perfecto en cada gota. Originario de Santiago Matatlán, Oaxaca, considerada la capital mundial del mezcal, este destilado ha logrado capturar la esencia mística del agave Espadín (Agave Angustifolia) para transformarlo en una experiencia sensorial que desafía los estándares convencionales de la industria.
La historia de este destilado se cimenta en el respeto por la tierra y el tiempo. El número 33 no fue elegido al azar; representa un símbolo de creatividad, evolución y maestría. En un mundo donde la inmediatez suele sacrificar la calidad, esta casa mezcalera apuesta por procesos que honran la herencia de más de 200 años de sabiduría transmitida de generación en generación.
Su producción se basa en un modelo sustentable y colaborativo con comunidades locales, asegurando que cada planta utilizada —con al menos 8 años de maduración— mantenga la integridad del ecosistema. El resultado es un espirituoso que ha cosechado numerosas medallas internacionales, consolidándose como un referente de calidad premium a nivel global.
La elaboración de Mezcal 33 sigue rigurosos pasos artesanales que garantizan su pureza:
Cada expresión de la marca ofrece un perfil distintivo, adaptándose a diferentes momentos y preferencias.
Este es el reflejo más fiel del agave recién destilado. Se caracteriza por ser un líquido cristalino y brillante, con un cuerpo balanceado. En nariz, predominan las notas herbales y el agave cocido. Al probarlo, se despliega una armonía de cítricos como la naranja, la toronja y la lima, culminando en un final mineral con un ahumado sutil y elegante.
Para quienes buscan complejidad, la versión reposada ofrece un viaje profundo. Este mezcal descansa durante meses en una combinación de barricas de roble francés y americano. El tiempo en madera le otorga un color ámbar cristalino y notas cálidas de caramelo, vainilla y chocolate. Su textura es sedosa y su retrogusto evoca nueces tostadas y miel, manteniendo siempre el alma del maguey presente.
Para apreciar este destilado en su máxima expresión, se recomienda utilizar una copa que permita la oxigenación y la liberación de sus aromas complejos. Mezcal 33 es sumamente versátil:
Al elegir este destilado, no solo se disfruta de una bebida de clase mundial, sino que se participa en la preservación de una cultura que ve en el agave el "árbol de las maravillas". Es una invitación a encontrar tu propio momento y descubrir por qué el mezcal es considerado por muchos como el destilado más perfecto del mundo.
Su principal distintivo radica en el equilibrio sensorial y su proceso de doble destilación en cobre. A diferencia de otros, Mezcal 33 utiliza agaves con una maduración mínima de 8 años, lo que garantiza una concentración superior de azúcares y sabores.
Además, su versión reposada emplea una técnica de maduración única en dos tipos de roble (francés y americano), logrando una complejidad aromática que lo posiciona en la categoría premium.
Esto se debe a que el mezcal artesanal está compuesto por polisacáridos, azúcares complejos que el cuerpo humano comienza a desintegrar desde el contacto con la boca.
Al ser un destilado de agave puro sin azúcares añadidos ni químicos, el organismo lo procesa de manera más eficiente, evitando los subproductos tóxicos que suelen causar malestar al día siguiente, siempre que se consuma con moderación.